Schopenhauer i l’actitud del filòsof

La diferència de l’actitud filosòfica davant el Món respecte de l’actitud “normal” o “habitual”, és explicada indirectament en multitud de textos i, fins i tot, en la forma del discurs. En el paràgraf 17 de El món com a voluntat i representació ens dona una analogia per entendre l’actitud filosòfica. Diu així:

O, si se me permite una comparación jocosa, porque resulta sorprendente, en la completa etiología de la naturaleza en su totalidad, el investigador filosófico tendría que sentirse como aquel que, sin saber cómo, cayera en una reunión completamente desconocida cuyos miembros fueran por turno presentando el uno al otro como su amigo o su primo al que conocía bastante bien: a él mismo, mientras afirmaba alegrarse de conocerlo, le vendría continuamente a los labios la pregunta: “¿Pero cómo demonios he llegado yo hasta aquí?”.